De todos es bien sabido que cuerpo y
mente están conectados, pero...¿lo tenemos verdaderamente asumido?
¿sabemos perfectamente lo que esto significa? Bueno, para quien no
esté totalmente seguro de ello diré que todo lo que pensamos y
sentimos interviene en nuestro bienestar físico y en nuestra salud.
Si metemos en nuestra conciencia algunos pequeños cambios podemos
encauzar nuestra energía en una dirección en la que tendremos mas
calidad de vida a nivel personal.
Desde que nacemos vamos descubriendo
nuestro cuerpo, pero no hemos sido conscientes de ello porque todo ha
sido de una forma tan lenta como natural. Nuestro cuerpo reacciona a
cada cosa que ocurre en nuestro cerebro. El cerebro es todo un
universo en constante movimiento, ese es el milagroso motivo de la
conexión cuerpo-mente. Nuestro cerebro es capaz de estar en continuo
funcionamiento hasta muy avanzadas edades, está continuamente en
desarrollo.
Si tomáramos consciencia de que el
cuerpo es una idea a la que se coge la mente, habría un enorme
progreso. El cambio es una determinación, hay que ver que el cuerpo
está vivo con muchísimas capacidades que desconocemos, pero no hay
que olvidar que nos necesita para conducirlo. Mucho menos debemos
olvidar que cuando hay algún cambio nuestro cuerpo se adapta
enseguida a ello y en consecuencia el cerebro, pues es totalmente
adaptable a cualquier cambio, no se queda fijo cuando nacemos.
Si tomamos el cuerpo como algo material
y el tiempo como enemigo estamos favoreciendo el envejecimiento.
Debemos pensar que nuestros genes son
cambiantes, sólo así podremos cambiar.
La magia de la conciencia
¿Quieres cambiar tu
cuerpo? Para ello lo primero es un cambio en tu estado de
conciencia. Por sí misma es capaz de transformar la energía sin
salud en energía sana. Hay tres maneras: Reflexión, Meditación y
Contemplación.
REFLEXIÓN: Consiste en
volver atrás y mirarse ( igual que un espejo), volver a pensar algo
pasado, ahora más tranquilo. Sólo funciona si conseguimos verlo de
otra manera, ahora, ya pasado un tiempo.
MEDITACIÓN: Se basa en
pensar detenida y profundamente con atención y cuidado. Es decir,
coger a la mente en un estado de nerviosismo y llevarla a un estado
más claro, seguro, alto...
CONTEMPLACIÓN: Es
contemplar un pensamiento hasta que se expanda lo máximo posible. Lo
primordial sería entrenar la mente a no apuntarse en elementos
aislados o únicos.
Bueno, ahora ya sabemos un
poquito ( quedaría por decir muchísimo más) a cerca de la conexión
cuerpo-mente. Pero lo que sí sabemos es que la serie de
acontecimientos que empiezan en la mente terminan en el cuerpo. Al
activar la energía paralizada se restablece la salida de la
conciencia, que es suficiente para que vuelva el cuerpo a su estado
de salud. Así al compenetrar el cuerpo, la mente y el alma,
empezaremos el auténtico camino de salvación de nuestro propio yo.
La conciencia es la voz
del alma; las pasiones, la del cuerpo. William Shakespeare
Qué difícil, qué
extremadamente difícil para el
alma separarse de su cuerpo el mundo: de montañas, mares,
ciudades, gente. El alma es un pulpo y ésos son sus tentáculos…
Ninguna fuerza sobre la tierra es tan imperialista como el alma
humana. Ocupa y a su vez es ocupada, pero siempre considera demasiado
estrecho su imperio. Sofocándose, desea conquistar el mundo para
respirar libremente. Nikos Kazantzakis
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